Relato breve a

…Zombie.

Esta fue la primera canción que escuché de The Cranberries. Ese día yo cumplía 13 años. Un día más como otro cualquiera.

Como cada mañana, lo primero que hice fue encender mi radio cassette, mirar un poco al techo y proceder a levantarme. La emisora que sonaba era Kiss FM, que en aquellos años molaba más.

Era un miércoles 28 de septiembre de 2005 y tenía que ir al instituto. A esa edad, cumplir años no te exime de asistir a clase, así que, ese día tampoco tenía excusa para no acudir. Bueno, en realidad, a ninguna edad estás exento de cumplir con tus “obligaciones” por el hecho de que sea tu cumpleaños, pero cuando tienes más edad te das cuenta de que puedes no ir a un sitio si no te dá la gana o consideras que no vas a estar a gusto. Con 13 años recién cumplidos era muy responsable y cómo me sintiese daba un poco igual. A día de hoy, sigo siendo igual de responsable, pero cómo me siento en cada momento me importa mucho más.

Volviendo al 2005…

Música de fondo sonaba mientras revisaba la mochila para comprobar que no olvidaba nada. Mi ritual de cada mañana. Hecho eso procedía a vestirme, desayunar algo con mis hermanos y marcharme con ellos, aunque a mitad de camino siempre nos separábamos porque su instituto no era el mismo que el mío.

Ese día era mi cumpleaños, y aunque, de primeras, era un día más en la vida de todo ser viviente, en la mía no. Yo quería que ese día fuera especial. A eso me había acostumbrado, con sus más y sus menos, en los años anteriores. Sin embargo, sabía que esta vez no iba a ser así. Todo lo que estaba destinado a pasar pasaría y no podría hacer nada para impedirlo. Recuerdo que me embargaba la rabia, la frustración y el desconsuelo. 

Cuando dejé de pensar en mi mala suerte (yo lo consideraba así entonces) pude terminar de desayunar. Fui al baño a lavarme los dientes y volví a mi habitación… ¡había olvidado apagar la radio! Al cruzar el marco de la puerta, una melodía empezaba a sonar. A medida que me iba acercando esta se intensificaba y mis oídos, ávidos de música, se agudizaban. Ya no pude apagarla. Dolores O’Riordan empezaba a cantar… “Another head hangs lowly…” y tuve que escucharla hasta el final.

Sí, ese día fue la primera vez que escuché “Zombie” y la primera vez que dije “basta” a la violencia. No volvería a callar y aguantar. Ese día, finalmente, fue especial. Ese día, varios eslabones de mis cadenas se rompieron y solo iba a ser el principio.

Gracias, Dolores

D.E.P

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